martes, 12 de noviembre de 2013

Manuales para jugar vs manuales para inspirar


¿Jugamos todos los manuales que compramos?

Recientemente el Poderoso Crom (BLOG) ha guiado el Carrusel Rolero de noviembre por los derroteros de "¿POR QUE COÑO ME HE COMPRADO ESTO?", léase, manuales de rol que nos compramos y que no sabemos por qué lo hicimos.

Aunque no voy a entrar en este carrusel rolero, si quiero hablar sobre algo similar.

Todo el mundo (léase, todos los roleros), nos hemos comprado juegos/manuales que al final no hemos "llevado a mesa" directamente. pero en ocasiones (algunas/muchas/bastantes) esos mismos libros nos han servido como "material de apoyo" para partidas. En ocasiones ni siquiera los compramos con esa intención, de hecho creo que si te compras un libro de rol puede ser por dos motivos:

-Tener la intención de jugarlo, de "llevarlo a mesa" (mi colección de manuales de Cyberpunk 2020).

-Coleccionismo puro y duro (como cuando compro manuales de ADandD en tiendas de segunda mano).

Tras esto suele pasar que muchas veces manuales que queremos jugar no los jugamos y algunos de los que no teníamos otra intención que guardarlos para la posteridad acabamos jugándolos (tras una cierta "actualización"). Así acabámos dandole a la mayoría de los manuales que compramos un "uso tangencial".

Usos tangenciales:

-Usar los módulos (mapas, historia...) para otro juego.

-Usar la información como fondo/historia/ambientación para otros juegos.

Este aprovechamiento de manuales no usados directamente nos permite reciclar muchos (muchísimos) manuales que de otra forma no encontraríamos una salida para darles, y tal vez acabaríamos pensando "¿POR QUE COÑO ME HE COMPRADO ESTO?".