miércoles, 17 de abril de 2013

La Creación de Hechizos: Conexión, Contagio y Simpatía


La Creación de Hechizos:

Conexión, Contagio y Simpatía


Antes de realizar cualquier acto mágico el "actuador" (mago, brujo...) debe realizar una serie de preparaciones, y y tal vez una de las más importantes (sino la más importante) cuando se busca actuar sobre un sujeto diferente a uno mismo sea la de "establecer una Conexión".

Hay varios métodos para establecer esa Conexión, los cuales se agrupan tradicionalmente en bajo dos principios denominados Contagio y Simpatía.

El principio del Contagio afirma que dos partes (o una parte de algo) aun separadas, mantienen una cierta Conexión. Un ejemplo típico está en el uso de sangre o pelo, o limaduras de las uñas del sujeto objetivo en un hechizo.

El principio de la Simpatía afirma que "lo semejante afecta a lo semejante", esto es, que uno puede afectar a algo actuando sobre algo semejante al objetivo, transmitiendo la semejanza el efecto al objetivo último.

Ambos principios son usados de forma amplia en magia(k) sea cual sea la escuela o tipo de magia(k) a realizar.

Algunos ejemplos de su utilización son:
 -Uso de partes/restos corporales: los ya mencionados, sangre, pelo, piel, uñas...
-Uso de imágenes y/o fotografías del objetivo (o del lugar donde se encuentra).
-Datos concretos del objetivo, tales como datos personales, nombre DNI, dirección...
-Poseer objetos que haya poseído el objetivo, o que éste haya tocado (si es una persona).
-Poseer objetos relacionados con objetos poseidos por el objetivo, ya sean facturas de objetos que tiene en su poder, réplicas, duplicados... (cuanot más "único" o ajstada sea la relación, mejor).

Por supuesto, no hay que limitarse a una única Conexión, cuantas más Conexiones se consigan establecer con el objetivo, mejor (Por ejemplo, uan fotografía + el nombre + una factura de algo que posea + una copia de algo que posea, como un libro...).

En el caso de establecer conexiones  através de objetovs, no es lo mismo, y hay que tenerlo en cuenta, que sea algo que el sujeto sujetó un momento (como un bolígrafo o un vaso), o algo que aprecie / haya apreciado de verdad, como es lógico.

Una vez establecidas las Conexiones con el sujeto objetivo del acto mágico ya podemos empezar a elaborar y diseñar el resto del hechizo.