lunes, 14 de mayo de 2012

Un demonio, dos demonios, tres demonios... un diablo...


Un demonio, dos demonios, tres demonios... un diablo...

Ayer mantuve una interesante conversación con una persona sobre los demonios / diablos (ambos términos se usan coloquialmente de un modo intercambiable). A raíz de ella me di cuenta que hay un montón de información errónea sobre este tema. Así que vamos a aclararlo...

Primero diferenciar entre demonio y diablo.

Diablo es, para el cristianismo, el Enemigo, el antagonista de Dios. Por contra demonio, término que viene de la palabra griega, daemon (espíritu, inicialmente sin connotación negativa) se considera todo ser no natural (o sobrenatural) de carácter malévolo.

Otra cosa diferente es Satanás o Satán, un nombre que viene del término shaitan o shatan, conocido como Adversario, pero más bien tomado en términos de Fiscal, concretamente s una entidad que se considera como negativa porque su papel, en las religiones judeo-cristianas, es la de ser un censor o fiscal a las órdenes de la divinidad, buscando rupturas a sus mandamientos y poniendo a prueba a la humanidad, ya sea en su conjunto o individualmente (las tentaciones de Cristo en el desierto, por ejemplo).

Así tenemos dos figuras "malévolas" que se "unificaron", la del Diablo y la de Satán. elevándolo a una posición de "negativo" de la divinidad, un opuesto o "gemelo malvado", cosa que en un principio es incoherente de acuerdo con la idea de "Un Único Dios" que por lo tanto carece de igual.

Una vez aclarados estos términos llegamos al punto de integrar estas ideas en las prácticas mágicas y aquí surge un error al considerar los términos "Magia Blanca" y "Magia Negra", o también "Sendero de la Derecha" y "Sendero de la Izquierda". El error está en considerar a los magos negros o seguidores de la mano izquierda (que manía de poner a la izquierda lo malo...) son adoradores del diablo.

Vamos por partes, el objetivo último de la "magia(k) blanca" es "unirse a la divinidad". Por otro lado, el objetivo de la así denominada "magia(k) negra", es "robar la divinidad", esto es, convertirse en un dios (en enfrentamiento a la idea de unirse a la divinidad de la magia(k) blanca).

Con esta idea como base carece totalmente de lógica que un "mago negro" adore a nada o a nadie, ya que se considera superior (o al menos su objetivo es lograr reunir el poder como para ser una entidad superior) por ello es un sin sentido decir que los magos negros "adoran al diablo".

Por otro lado la magia del kaos considera como demonios (como ya dije, espíritus malévolos... según nuestro punto de vista, claro...) a determinadas partes de una persona (las partes "negativas", por decirlo de alguna manera), así estas "partes oscuras" pueden cobrar algún tipo de autoconciencia y tomar el control de la persona (algo similar a un ataque de ira, aunque en esencia diferente) de la que son parte. Cabe señalar que los magos del kaos han diseñado/elaborado una serie de técnicas/rituales para "acabar" con estas partes "oscuras" de uno mismo, o al menos mantenerlas bajo control o "purificarlas".