lunes, 27 de julio de 2015

Reseña Rolera - FATE Básico


Analizando...

FATE Básico



Y aquí volvemos con una reseña que pensé que nunca haría... más que nada porque nunca pensé que me compraría el libro, pero una conjunción de situaciones, entre ellas el "descuento de ciudadano" de Metropolis Comics, me llevaron a su adquisición.

Ya tenía en mi poder el FAE (o FATE lite) y el Spirit of the Century de Conbarba, y como "último juego de una época" (y me refiero aquí al evento rolero conocido como "nosolobarba", ver más abajo) es uno de esos que "hay que tener, si o también". Sólo lamento que mi economía no me permita hacerme con un ejemplar de Hitos para hacer la comparación (guiño, guiño... a ver si alguien lo capta...).

Y ahora vamos a empezar por las pegas, sí, empiezo al revés, con un par, primero pongo a caldo el juego y luego digo las cosas buenas, así os queda al final la sensación dulce de lo ultimo que digo, así que no os enfadéis hasta el final, vale?

Cosas que no molan:
(o al menos que no molan tanto como otros juegos)

1º -¿En blanco y negro?
Estamos en la época del color, de los dibujos impactantes, y van estos y con toda su barba sacan otro juego en blanco y negro, y seguro que luego van y se excusan diciendo que el original también es en blanco y negro!!!!

2º -Sin ambientación
No trae ambientaciones de ejemplo,esto puede echar para atrás a la gente, pues algunos directores de juego no se sienten cómodos o no tienen tiempo suficiente para crear una ambientación.

3º -Faltan ejemplos
Sería de agradecer más ejemplos en el libro básico, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de material creado para otras iteraciones anteriores del sistema publicadas anteriormente por la misma editorial (Evil Hat).

4º -Creación compartida del mundo
La propia creación de personajes tiene como efecto colateral la creación, o mejor dicho definición, del mundo de juego. Esto resta poder al director de juego y le impide tener todo ya preparado con lo que el tiempo entre la primera sesión (la de creación de personajes) y las siguientes será para él muy atareado al tener que coger todos los trasfondos de los personajes e integrarlos en el mundo y en las tramas de la historia.

Cosas que molan

1º -Barato
En una época donde los juegos entre 40 y 50 euros son la norma, un juego completo por 25€ es una maravillosa idea, sobre todo para aquellos con "economías limitadas".

2º -Referencias cruzadas
Cada vez que en un párrafo del manual hay una referencia a algo que se encuentra en otra página del libro aparece una indicación con el número de página donde se encontrará la información complementaria.

3º -El tacto
Las tapas molan, son... no se como decirlo, no son brillantes, sino mates, y con un tacto aterciopelado que es difícil de describir. Si te gustan los libros en tapa dura, te enamorarás de este.

4º -Flexibilidad
Siempre hay dos o tres maneras diferentes de reflejar algo concreto con las reglas, sólo hace falta algo de creatividad.

5º -Los personajes mejoran
A diferencia de otros sistemas (y de versiones anteriores de FATE), en el FATE Core hay un sistema de mejora de personajes, las habilidades suben de nivel, se adquieren nuevas capacidades... algo muy necesario para poder enganchar a los jugadores más allá de un one-shot.

6º - La "Hoja-pantalla" o el resumen de reglas
El juego trae un cartón a color y dos caras con un resumen de reglas de lo más útil.

*-*-*

Otras Reseñas de FATE:
El Guardian de los Arcanos

Comentario a las Etiquetas del Blog:
KHATHEDHRAL usa un sistema de etiquetas para ayudar a la gente a localizar las entradas que prefiera según su temática. Recientemente se ha producido un evento editorial que algunos han denominado como Evento Nosolobarba o Nosolobarba-Gate, con la entrada de Conbarba dentro de la editorial Nosolorol, dando lugar la primera a una línea editorial dentro de la segunda. Por ello, como se mantiene una cierta separación entre lo que es Nosolorol en general y la línea (antes editorial) Conbarba, en KHATHEDHRAL hemos decidido mantener y continuar el uso de la etiqueta "Conbarba" para referirnos a sus juegos.