viernes, 22 de mayo de 2015

Camino al Centro del Laberinto / Camino al Útero


¿Laberinto o Vagina?

 Camino al Centro del Laberinto / Camino al Útero

Laberinto de Mogor, Pontevedra

Se pueden distinguir claramente (o no tan claramente) dos tipos diferentes de casi cualquier cosa, pero en el tema que aquí nos ocupa diferenciaremos los laberintos.

Hay laberintos "que invitan a que busques la otra salida", los perdederos, donde se entra por un punto y se sale por el otro, laberintos que son sendas de aprendizaje que se atraviesan de parte a parte.

Luego están los otros laberintos, los laberintos que nos interesan para con éste artículo, los más antiguos de todos, los laberintos "que invitan al centro", sobre todo porque solo poseen una entrada/salida y un nítido centro, "laberintos de un sólo camino" (univiarios) y que suelen (casi siempre) poseer como dos "alas" a imagen de un labrys cretense o hacha de doble hoja (de ahí el nombre laberinto).


El hacha es una imagen más compleja que la espada, ya que la espada es sólo herramienta de guerra, de conflicto, diseñada para matar más y mejor, mientras que el labrys, como hacha, es una herramienta, una herramienta de poda; ya sea de poda de ramas y árboles o de brazos y piernas, cuando se usa para la guerra. Y en el caso de los laberintos, de poda de espíritus.

¡Y la propia wikipedia afirma que el labrys es símbolo de la diosa madre! ¿pudiera ser, acaso, con su imagen similar a la de los genitales femeninos, a la vagina? Entonces podemos trasladar esa identificación y aplicarla también a los laberintos, y más a aquellos que poseen un marcado centro, un útero.

Y para que no penséis que deliro, solo visualizad (y si no buscad en internet, que seguro que encontráis alguna imagen) una vagina con los labios retirados hacia los lados ¿no es la viva imagen del labrys, con su centro uterino?

Los laberintos por otro lado, al menos los que importan (los realmente antiguos), tienden a estar situados cerca de una fuente de agua. Y los laberintos son piedra, tierra, roca... incluso los modernos laberintos son naturaleza viva de vegetación (podada y controlada por jardineros, eso sí). Así podemos decir que los laberintos están constituidos con elemento femenino, ya que no hay elemento más femenino que la propia tierra, que da vida.

¿Y dónde está lo masculino? En el agua, queridos amigos, ya que es el líquido fluido masculino el que penetra en el laberinto genital femenino. El agua que es semilla y fuente de vida. Así tenemos tierra ya agua, iluminados por el dios-sol, que con su ojo ardiente lo contempla todo.

¿Y no estaba acaso la Atlántida en el centro de un laberinto de canales? El lugar al que la gente buscaba ir, el lugar central del mundo en aquel momento, otra vez un centro-uterino, y rodeado de agua...

La imagen con la que abre este artículo, el Laberinto de Mogor, es un petroglifo, un laberinto tallado en piedra, en unas rocas junto al mar!!! ¿Hay acaso mayor simbolismo de la unión del masculino-océano y la femenina-tierra?