sábado, 24 de agosto de 2013

Paganismo en el Antiguo Testamento I


La figura de Caín y el Sacerdocio

Esbozos de un Estudio sobre el Paganismo en el Antiguo Testamento

Tradicionalmente el cristianismo nos ha mostrado a Caín, hijo de Adan, como al asesino de su hermano, condenado por D**s. Tal vez eso no sea exactamente así.

Si leemos con atención veremos que es Adán el que condena a Caín, y no al divinidad. La labor de la divinidad en esto es el marcar a Caín para evitar que sea muerto/asesinado, prohibiendo su muerte, una actitud excesivamente benévola para el Antiguo Testamento. Pero la cuestión es de qué manera lo marca.

Tenemos que salirnos de los escritos aceptados del antiguo testamento para encontrar la respuesta a la marca de Caín.  Y esta no es otra que  “cuernos de venado”. Es decir, que como “castigo” la divinidad le da a Caín la promesa de que si alguien intenta matarlo sufrirá lo indecible, condenando a todo aquel que intente hacerle daño. Y para acabarlo le otorga la enseña de los sacerdotes primitivos (imagen de la Gruta de Trois Frères, p.e.).

 

Todo esto nos hace plantearnos si D**s condenó realmente a Caín. Más bien parece que le otorga los atributos de un sacerdote, la inviolabilidad de su persona y la máscara cornuda que se usaba en antiguos rituales de fertilidad.

Si esto es así y el Caín Pastor pasó a ser Caín Sacerdote, se entiende no sólo la comparativa que se hace en el Nuevo Testamento de los apóstoles con pastores, sino la institución de los sacrificios humanos en las culturas antiguas en base al principio “la sangre más real es la más grata a los dioses”, esto es la sangre de los linajes nobles es mejor sacrificio que la de esclavos y campesinos. ¿Y qué linaje hay más noble que el de Adán?