viernes, 6 de abril de 2018

Una solución anarco-capitalista a los problemas derivados del derecho aportar armas de fuego en los EEUU


Una solución anarco-capitalista
a los problemas derivados 
del derecho a portar armas de fuego
en los EEUU

Antes de nada es importante saber cuáles son los problemas que genera el derecho a portar armas de fuego, y son básicamente de tres tipos:
  • Daños a las personas, ya sea de manera consciente o inconsciente (balas perdidas, inocentes en medio de un tiroteo...)
  • Aumento de gastos en cuerpos y fuerzas de seguridad: al haber civiles armados ha de dotarse de mejores armas y protecciones contra ellas a las fuerzas de la ley.
  • Perdida de confianza de la población en las autoridades: es difícil confiar en la policía cuando son incapaces de reducir a un tirador antes de que logre matar o herir a gente inocente.

De estos el tercer punto es el más grave en el tiempo, ya que al perder la confianza cada vez más y más personas se armarán para sentirse protegidos, proteger a los suyos, defenderse de agresores...

Por otro lado, si alguien (llamémosle Bob) posee una o más armas, que ha adquirido para autodefensa, es lógico pensar que lo hace porque no confía en que las fuerzas policiales consigan hacer su trabajo, por el cual reciben su sueldo que a la larga se deriva de los impuestos que cada uno paga. ¿Por qué ha de pagar Bob a alguien en quien no confía? ¿No debería descontársele esa parte de sus impuestos para que él mismo pueda gestionar su propia seguridad?

Y ahí está la base de mi propuesta, ante todo librar a los poseedores de armas con licencia de una carga financiera que no desean, por otro librar a los agentes de la ley de prestar servicio a aquellos que no lo desean, o dicho de otro modo, si eres poseedor de un arma con licencia no tienes derecho a recibir asistencia de la policía, ni del FBI, ni de otros cuerpos y fuerzas de seguridad (ojo, asistencia, pero eso no significa que no pueda ser perseguido por esos cuerpos y fuerzas por los delitos que ha cometido).

Por supuesto, un individuo que porte un arma queda automáticamente exento de los servicios policiales, aunque no lo haya solicitado expresamente en la oficina de la administración pública creada al efecto.